Nadie firma un contrato eléctrico por entusiasmo. Se firma para que la planta no pare, para que el hotel abra en fecha y para que el verificador no encuentre nada. Eso es exactamente lo que documentamos.
Un dictamen vencido no apaga una planta. La sanción tampoco, al principio. Lo que apaga la planta es la suma: la póliza que no responde porque la instalación no estaba certificada, el permiso que no avanza porque falta el estudio, la interconexión que se detiene a mitad de obra. Todo empieza con un documento que nadie quiso firmar.
Telika trabaja al revés: primero el documento defendible, después la factura.
Cumplimiento para centros de carga obligados: análisis, mediciones y el expediente que CENACE espera recibir.
Verificación de instalaciones eléctricas gestionada completa — desde levantar la no conformidad hasta entregar el dictamen.
Qué tarifa, qué esquema y qué te conviene realmente. La factura eléctrica es negociable mucho más seguido de lo que parece.
Obra eléctrica ejecutada por quien la va a firmar: subestaciones, tableros, acometidas y distribución en planta.
De plano a entrega: canalizaciones, ingeniería de detalle y coordinación con las demás especialidades en sitio.
Generación distribuida evaluada con números, no con folletos: si el retorno no cierra, te lo decimos antes de cotizar.
La mayor parte de una factura industrial no la explica cuánta energía usas, sino cuándo la usas. Un puñado de horas al mes fija el cargo por demanda del resto del periodo. Medir el perfil antes de comprar equipo suele valer más que el equipo.
Ese es el primer entregable de nuestra asesoría: tu curva real, con tus medidores, antes de proponer nada.
Curva ilustrativa de 24 h. Las horas naranja concentran el cargo por demanda que se factura todo el mes.
Vemos la instalación antes de opinar. Lo que no está en el plano es lo que encarece la obra.
Datos propios: perfil de carga, hallazgos, riesgos y lo que ya cumple.
Propuesta con nombre del responsable técnico que firma cada entregable.
Obra o estudio, con bitácora y avance verificable — no con promesas verbales.
Expediente, dictamen y trámite ante autoridad. Cerramos nosotros, no tú.
No usamos «cumplimos con la norma» como adjetivo. Estas son las normas concretas bajo las que trabajamos y en qué papel entramos en cada una.
Instalaciones eléctricas: diseño, materiales y ejecución conforme a la norma vigente.
EjecutamosVerificación por unidad acreditada para acometidas, ampliaciones y regularizaciones.
GestionamosCumplimiento obligatorio para centros de carga: estudios, mediciones y plan de acción.
EjecutamosRegistro, esquemas de suministro y migración de tarifa o de suministrador.
AsesoramosInterconexión de sistemas fotovoltaicos y su trámite ante la distribuidora.
GestionamosInstalaciones eléctricas de baja y media tensión, estudios de Código de Red, dictamen UVIE y asesoría de compra de energía — la misma empresa en las cuatro cosas, con un solo interlocutor para la planta.

El dictamen lo emite una unidad verificadora acreditada. Nosotros preparamos la instalación, corregimos los hallazgos y gestionamos el proceso completo hasta que el dictamen está en tus manos. Es la diferencia entre «te decimos qué falta» y «lo dejamos cerrado».
Es la pregunta más común. Depende de tu capacidad de carga y del punto de conexión. Una revisión inicial de tus recibos y tu diagrama unifilar suele bastar para saberlo, y no cobramos por decírtelo.
Muchas veces sí. Cambios de esquema tarifario, corrección del factor de potencia y desplazamiento de cargas en las horas críticas se pagan solos. Empezamos ahí antes de proponer inversión de capital.
Sí. Tenemos sede en esas dos plazas porque ahí está la mayor parte de la obra, pero ejecutamos proyectos industriales en el resto del país cuando el alcance lo justifica.
Un estudio, semanas. Una obra eléctrica, meses — y el trámite ante autoridad tiene su propio calendario, que no controlamos pero sí conocemos. Te damos las tres fechas por separado para que ninguna sorprenda.
Con esos dos documentos ya podemos decirte si estás obligado, qué te falta y por dónde conviene empezar. Sin costo y sin compromiso de obra.